El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, afirmó ante el Consejo de Seguridad que no existe guerra contra Venezuela ni su pueblo, sino una operación policial para ejecutar acusaciones por narcoterrorismo. Estados Unidos arrestó a Nicolás Maduro, quien enfrentará juicio por delitos cometidos durante 15 años contra ciudadanos estadounidenses. Waltz enfatizó que la acción protege a la nación y la región, y que la evidencia abrumadora se presentará abiertamente en un tribunal.
Waltz comparó el caso con la detención de Manuel Noriega en 1989, cuya condena contribuyó a mayor seguridad en Panamá y estabilidad hemisférica. Maduro, acusado por un gran jurado en Nueva York, responde por conspiración en narcoterrorismo, tráfico de cocaína y posesión de armas. La operación se ejecutó conforme a la responsabilidad del presidente como comandante en jefe.
Además, Waltz señaló que el narcoterrorismo atribuido a Maduro ha causado decenas de miles de muertes en Estados Unidos y desestabilizado el hemisferio. Por ello, el procesado comparecerá ante la justicia estadounidense junto a su esposa, Cilia Flores. La evidencia de estos crímenes se expondrá de manera transparente.

