Habitantes de la congregación del Tianguisco, en Santa María Tlalixtac, Oaxaca, lograron el encarcelamiento del presidente municipal Damián Lozano Cervantes el 29 de diciembre de 2025, tras protestas y una reunión donde exigieron transparencia en el manejo de recursos públicos durante su administración. Los inconformes acusan al funcionario de desviar fondos destinados a obras comunitarias para fines personales, como la compra de vehículos nuevos y propiedades, lo que ha generado un profundo malestar en la cabecera municipal y sus agencias. Esta acción surge en un contexto de rezago social persistente, donde la ausencia de proyectos de beneficio colectivo ha exacerbado la pobreza y el abandono en la zona.
Sin embargo, los pobladores del Tianguisco tomaron la decisión de manera unánime, reflejando una creciente intolerancia ante prácticas que, según denuncian, permiten a algunos mandatarios locales enriquecerse ilícitamente a costa de la tranquilidad de sus comunidades. Ahora, esperan una intervención del Gobierno Estatal, aunque expresan escepticismo ante posibles intentos de liberación bajo argumentos legales que, en su experiencia, rara vez se materializan en justicia efectiva. Este caso ilustra cómo los discursos oficiales sobre desarrollo no se traducen en acciones concretas, perpetuando un ciclo donde el dinero público beneficia a unos pocos en detrimento de la mayoría.
Por ende, los habitantes enfatizan la necesidad de romper con patrones históricos en los que exfuncionarios abandonan el estado para disfrutar de ganancias obtenidas de manera irregular. Consideran que el encarcelamiento de Lozano Cervantes representa un llamado urgente a la accountability en la gestión municipal, evitando que surjan nuevas élites económicas mediante el abuso de recursos colectivos. La situación en Santa María Tlalixtac subraya tensiones más amplias en Oaxaca respecto a la gobernanza local y la equidad en el uso de fondos públicos.
