El Ministerio de Salud de Gaza, controlado por Hamás, reportó al menos 405 palestinos muertos por acciones israelíes desde que entró en vigor el alto el fuego el 10 de octubre. Además, registró 1.115 heridos en el mismo periodo, con doce fallecidos recientes, entre ellos ocho cuerpos recuperados de escombros. Israel controla el 54 por ciento del territorio y justifica disparos contra personas que se acercan a la línea de demarcación, a las que califica de amenazas.
Las autoridades palestinas destacaron que muchas víctimas permanecen bajo ruinas inaccesibles por falta de recursos como maquinaria y combustible. Por otro lado, derrumbes de edificios dañados por bombardeos previos y tormentas invernales causaron al menos 15 muertes adicionales. Más del 80 por ciento de las estructuras en Gaza sufrieron destrucción o daños graves tras años de conflicto.
Desde el inicio de la ofensiva israelí en octubre de 2023, el total acumulado alcanza 70.937 muertos y 171.192 heridos, según las mismas fuentes. Aunque el alto el fuego redujo la intensidad, incidentes casi diarios persisten en zonas cercanas a posiciones militares israelíes, donde civiles buscan regresar a hogares o alimentos.

