Integrantes del Sindicato Federal Democrático de Salud Sección 30 protestaron este lunes frente al Palacio de Gobierno para exigir el pago de bonos de fin de año a aproximadamente 80 afiliados. Los trabajadores, adscritos al IMSS-Bienestar y a los Servicios de Salud de Oaxaca, denunciaron que, a diferencia de años anteriores, este diciembre no han recibido las prestaciones que por ley les corresponden, atribuyendo el retraso a la gestión del doctor Alejandro Ramírez Figueroa. Rafael Rojas, secretario de comunicación social de la sección 30, explicó que las autoridades han condicionado el desembolso a la entrega de listas de afiliados y documentos de afiliación, lo que consideran un acto irregular y potencialmente delictivo, ya que podría exponer a los miembros a amenazas o hostigamiento.
En este contexto, los manifestantes criticaron las mesas de trabajo con el Ministerio de Salud y los servicios estatales, describiéndolas como insuficientes y marcadas por una actitud prepotente, sin opciones reales de diálogo. Argumentaron que su sindicato cuenta con toma de nota oficial y no debería ser cuestionado ni subestimado, especialmente cuando otros sindicatos mayoritarios han recibido sus pagos sin contratiempos. Esta disparidad, según Rojas, evidencia una posible represión dirigida contra su organización y sus líderes, lo que agrava la situación de los trabajadores que dependen de estos bonos para cerrar el año.
Por ello, el grupo renovó su llamado al gobernador del estado para que intervenga directamente y ponga fin al presunto hostigamiento, garantizando el respeto a su derecho de asociación sindical. Insistieron en que no se trata de un favor, sino de un cumplimiento legal, y advirtieron que persistirán en sus demandas hasta obtener una resolución justa. Esta protesta subraya tensiones recurrentes en el sector salud oaxaqueño, donde la distribución de prestaciones ha generado conflictos entre agrupaciones laborales.

