Oaxaca de Juárez se convirtió en la primera ciudad de América Latina y el Caribe en iniciar un inventario comunitario de su patrimonio cultural inmaterial, en el marco del proyecto regional “Comunidades por el Patrimonio” impulsado por la UNESCO y financiado por el Ministerio de Cultura del Reino de Arabia Saudita. El proceso busca integrar el patrimonio vivo en la planeación urbana municipal para fortalecer la resiliencia comunitaria y promover un turismo sostenible. La segunda fase del proyecto se desarrolló en el Museo de las Culturas de Oaxaca, donde autoridades locales, especialistas y representantes comunitarios presentaron el plan de trabajo.
El inventario abarca cinco manifestaciones seleccionadas tras consultas con las comunidades: las Chinas Oaxaqueñas, las comparsas del barrio de Jalatlaco, la preparación y sabores de nieves artesanales, la mantelería tradicional y la mayordomía de la Virgen del Rosario, estas últimas dos del barrio de Santo Tomás Xochimilco. Participaron especialistas en desarrollo urbano y patrimonio inmaterial, junto con puntos focales nacionales del Instituto Nacional de Antropología e Historia y la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano. Las prácticas culturales se eligieron por su potencial articulación con políticas urbanas en curso.
Como resultado, el Municipio de Oaxaca, a través de su Dirección de Patrimonio y Centro Histórico, comprometió la incorporación de los aprendizajes en la actualización del Plan de Manejo 2026 de la ciudad. El proyecto alinea con la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de 2003 y posiciona a Oaxaca como una de cuatro ciudades piloto en la región para evaluar impactos urbanos en las prácticas comunitarias.

