Entre 2020 y 2025, 178 personas fallecieron tras arrojarse a las vías del Sistema de Transporte Colectivo Metro de la Ciudad de México, según datos obtenidos vía transparencia por El Universal. De ese total, 143 víctimas correspondieron a hombres, lo que equivale al 80 por ciento, mientras que las mujeres sumaron 35 casos. En 2020 se registraron 27 decesos, y desde entonces el promedio anual se estabilizó en 29 muertes, sin tendencias descendentes notables pese a intervenciones existentes.
La Línea 2, que conecta Cuatro Caminos con Tasqueña, acumuló 54 incidentes fatales, la cifra más alta del sistema, seguida por la Línea 3 con 33 y la Línea B con 20. Las estaciones más afectadas incluyeron General Anaya e Hidalgo, con nueve muertes cada una, además de Bellas Artes y Nativitas, con seis respectivamente. Estos eventos, concentrados entre las 19:00 y 20:00 horas en 19 ocasiones, o de 23:00 a medianoche en 15, interrumpen el servicio y exigen atención psicológica inmediata para conductores involucrados.
El programa «Salvemos Vidas», implementado desde 2016, ha evitado 866 intentos mediante vigilancia y protocolos de contención, con 98 casos atendidos en lo que va del año actual. Autoridades capacitan a personal auxiliar para detectar riesgos y derivar a servicios especializados, como el módulo de apoyo en la estación Juárez o la Línea de la Vida al 800-911-2000. A pesar de estos esfuerzos, el promedio sostenido de muertes subraya la persistencia del fenómeno en el transporte subterráneo capitalino.
