La presidenta Claudia Sheinbaum detalló las dos razones que impiden a México aumentar la entrega de agua a Estados Unidos bajo el Tratado de 1944: las necesidades internas para consumo humano y agrícola, que prioriza el acuerdo bilateral, y el tamaño limitado del ducto que conduce el flujo al Río Bravo. Ante la amenaza de Donald Trump de elevar aranceles en un cinco por ciento si no se libera al menos 200 mil acres-pie antes del 31 de diciembre, la mandataria confirmó una reunión virtual a las 14:00 horas con funcionarios estadounidenses para avanzar en soluciones técnicas. Participarán la Secretaría de Relaciones Exteriores, el área de Límites y Aguas Internacionales, Conagua y el secretario de Agricultura, junto con su contraparte norteamericana, en un esfuerzo por equilibrar obligaciones y realidades climáticas.
Sheinbaum enfatizó la voluntad mexicana de cumplir el tratado, ajustado a la disponibilidad real de recursos, y reiteró que este ciclo quinquenal deja una deuda de aproximadamente un millón de metros cúbicos, agravada por la sequía de 2022-2023, la peor desde 1953. A pesar de las presiones, la presidenta expresó convicción en alcanzar un pacto similar a los previos, que beneficie a agricultores y comunidades de ambos países sin comprometer el derecho humano al agua en México. La negociación técnica busca propuestas concretas para transferencias inmediatas en diciembre y extensiones futuras, con base en proyectos de trasvase desde presas interconectadas.
Además, Sheinbaum reveló que consultó con todos los gobernadores, especialmente los de estados fronterizos como Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, quienes manifestaron disposición para colaborar en la gestión de escurrimientos. Esta unidad federal y estatal fortalece la posición mexicana en el diálogo, ya que integra perspectivas locales sobre producción agrícola y abasto urbano ante la escasez compartida. Con ello, el gobierno propone un esquema flexible que honre el tratado mientras protege la soberanía hídrica nacional, y espera cerrar el acuerdo sin escaladas comerciales que afecten la relación bilateral.

