La violencia delictiva contra el transporte de carga ha alcanzado niveles críticos en México y Oaxaca no es la excepción. Ante la falta de condiciones mínimas de seguridad, numerosos traileros han comenzado a adaptar sus unidades con clavos afilados, púas metálicas y objetos punzocortantes soldados en las escaleras y costados de sus camiones, con el fin de impedir que los asaltantes trepen a las cabinas durante los ataques.

La medida refleja la desesperación de un gremio que enfrenta el peor año registrado para el transporte carretero: más de 16 mil robos proyectados al cierre de 2025, de los cuales el 68% se comete con violencia. Hoy, en el país un asalto ocurre cada 47 minutos, con pérdidas que superan los 7 mil millones de pesos al año.
Aunque el 84% de los atracos se concentra en 10 entidades del país, como Estado de México, Puebla, Guanajuato y Veracruz, Oaxaca se ha convertido en una ruta crítica para los transportistas, especialmente en los tramos que conectan la autopista Cuacnopalan–Oaxaca, la 190 y la 175, donde bandas criminales operan con violencia creciente.
En la última semana, cuatro traileros desaparecieron en territorio oaxaqueño, sin que hasta el momento se conozca su paradero. Además, dos operadores que cruzaban hacia Veracruz fueron secuestrados y brutalmente golpeados, según reportaron compañeros de ruta.
Los hechos recientes confirman un patrón cada vez más alarmante: los delincuentes ya no solo buscan la mercancía, sino que disparan directamente hacia las cabinas, sacan por la fuerza a los conductores y en muchos casos los privan de la libertad. A nivel nacional, el 81% de los ataques involucra armas de fuego.
La respuesta inmediata de los choferes ha sido reforzar por cuenta propia sus unidades:
-
escalones cubiertos con púas metálicas para evitar que los ladrones trepen,
-
estructuras soldadas con clavos afilados,
-
tubos y láminas que actúan como barreras improvisadas,
-
además de bates, machetes y objetos contundentes dentro de las cabinas.
Aunque estas adaptaciones no garantizan su seguridad, los traileros aseguran que son la única manera de defenderse mientras circulan por las rutas más peligrosas del país, incluidas varias que atraviesan Oaxaca.
La situación del transporte de carga afecta directamente la economía y el abasto nacional. En Oaxaca, operadores señalan que el clima de inseguridad impacta rutas vitales para el movimiento de alimentos, insumos médicos, mercancías y productos industriales.

