Integrantes del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (Steuabjo) iniciaron este día una movilización para entregar formalmente un emplazamiento a huelga dirigido a las autoridades universitarias. La acción, que comenzó con una marcha hacia las oficinas del Centro de Conciliación Laboral del gobierno del estado, marca el arranque de un proceso que culminará, de no obtener respuestas favorables, en el estallido de huelga los días 31 de enero y 1 de febrero de 2026.
La principal demanda del sindicato radica en la necesidad de una revisión integral del contrato colectivo de trabajo, con énfasis en un aumento salarial del 100 por ciento. Según la dirigencia del Steuabjo, los salarios de sus agremiados representan las remuneraciones más bajas dentro de la estructura laboral de la institución: varias categorías se encuentran por debajo del salario mínimo vigente y el resto se sitúa exactamente en dicho nivel. Además, los trabajadores reclaman el cumplimiento de prestaciones pendientes, como el programa de calidad y eficiencia, así como un incremento en el apoyo anual del gobierno del estado, que por varios años se ha mantenido en un 2 por ciento sin ajustes.
La secretaria general del Steuabjo, González Ramos, subrayó que esta lucha se centra en mejorar las condiciones salariales de los trabajadores y en el cumplimiento de las obligaciones laborales de la universidad y el gobierno estatal. En este contexto, la dirigencia defendió la decisión de expulsar a un grupo de excompañeros, aclarando que dicha medida no se debió a la defensa de posiciones colectivas, sino a su disposición a negociar directamente con el gobierno estatal en detrimento de los intereses del sindicato. “El Steuabjo no está al servicio de ningún rector en particular, sino de la universidad y de la comunidad estudiantil”, afirmó.
El emplazamiento a huelga establece un plazo de negociación que concluye el 30 de enero de 2026. De no alcanzarse acuerdos en las mesas de diálogo, el sindicato procederá al paro laboral, lo que podría interrumpir las actividades administrativas y académicas de la máxima casa de estudios de Oaxaca. Esta movilización representa el inicio de una estrategia para revertir lo que los trabajadores consideran una situación de rezago salarial crónico en el contexto de sus funciones dentro de la institución.
