Petróleos Mexicanos desmintió cualquier vínculo entre un contrato adjudicado en 2023 y el triunfo de Fátima Bosch Fernández como Miss Universo 2025, coronada el 21 de noviembre en Tailandia. La empresa estatal precisó que el acuerdo, por 745.6 millones de pesos con Soluciones Gasíferas del Sur —propiedad de Raúl Rocha Cantú, copropietario del certamen— concluyó en diciembre de ese año tras un proceso de licitación abierta. Además, Pemex enfatizó que su felicitación pública a la ganadora, hija de su directivo Bernardo Bosch Hernández, surgió del entusiasmo nacional y no implicó influencia en los resultados del concurso.
El escándalo estalló cuando el exjurado Omar Harfouch acusó fraude y llamó a Bosch «falsa ganadora», al alegar presiones de Rocha para favorecerla por supuestos negocios con su padre, asesor en Pemex Exploración y Producción desde 2017. El directivo petrolero, con 27 años en la compañía, ocupa desde octubre pasado la subdirección de Seguridad y Salud, pero su rol no intervino en la adjudicación del contrato, según fuentes internas. Periodistas como Carlos Loret de Mola avivaron las dudas al sugerir que la Cuarta Transformación «compró» la corona, aunque la petrolera lo descartó de inmediato en un comunicado oficial.
Raúl Rocha Cantú rechazó tajantemente las imputaciones y aclaró que conoció a la familia Bosch apenas en septiembre de 2025, durante Miss Universo México, sin relación previa con el contrato ni el certamen. La polémica se agrava por una investigación pasada contra Bernardo Bosch por posible enriquecimiento ilícito entre 2011 y 2015, resuelta sin cargos, y por renuncias de jurados como Claude Makélélé, que avivaron sospechas de amaño. Pemex reiteró su desvinculación total de la organización Miss Universo, mientras la ganadora, originaria de Teapa, Tabasco, defiende su logro enfocado en causas como la salud mental y el acoso.

