Samsung enfrenta una creciente controversia por incluir AppCloud, una aplicación preinstalada en sus dispositivos Galaxy de las series A, M y F, desarrollada por la empresa israelí ironSource —propiedad de Unity—. Esta app, clasificada como bloatware invasivo, recopila información personal como el IMEI y datos de ubicación sin consentimiento explícito del usuario, y promueve descargas de software de terceros durante la configuración inicial. La organización de derechos digitales SMEX publicó una carta abierta en febrero de 2025 que denuncia estas prácticas, las cuales vinculan a ironSource con historiales de distribución de malware como installCore, un programa potencialmente no deseado. La polémica escaló en noviembre de 2025 tras publicaciones virales en redes sociales que la etiquetaron como «spyware israelí», especialmente preocupante en África del Norte y Oriente Medio, donde las firmas israelíes enfrentan restricciones operativas.
La eliminación de AppCloud resulta casi imposible para usuarios comunes, ya que se integra profundamente en el sistema operativo Android de Samsung, lo que impide su desinstalación tradicional y provoca su reinstalación automática tras actualizaciones. Expertos en ciberseguridad recomiendan métodos avanzados como comandos ADB o rootear el dispositivo, opciones que anulan la garantía y exponen vulnerabilidades adicionales. Informes de sitios como Hipertextual y Malwarebytes confirman que la app accede a la red completa y descarga archivos sin notificaciones claras, sin una política de privacidad accesible. Críticas en plataformas como Reddit y X destacan cómo esta integración viola principios éticos en regiones políticamente sensibles, aunque no se reportan evidencias de explotación gubernamental directa hasta la fecha.
Samsung no ha emitido una respuesta oficial a las acusaciones, pese a que la controversia remonta a más de dos años y se viralizó en los últimos días de noviembre de 2025. SMEX y otros defensores de la privacidad exigen la remoción inmediata de AppCloud y opciones de desactivación permanente. Mientras tanto, usuarios en foros técnicos reportan intentos fallidos de borrado, lo que intensifica el debate sobre la transparencia en el software preinstalado de fabricantes globales.

