La presidenta Claudia Sheinbaum presidió el Desfile Cívico Militar en el Zócalo, con más de 2 mil 759 militares, 100 charros, 503 caballos y 23 aeronaves, donde rechazó llamados a violencia e intervención extranjera en favor de la paz y la justicia.
Con una bandera monumental izada y revista a tropas, participan 2 mil 759 integrantes del Ejército y Fuerza Aérea, 19 deportistas, 100 charros, 44 civiles, 62 niños, 503 caballos, 34 vehículos terrestres, nueve antiguos, 23 aeronaves y tres águilas. Ante el pueblo, el comandante reporta «sin novedad» tras el paso de contingentes, estandartes y escenificaciones históricas.
A su vez, la mandataria pronunció un discurso que resaltó la fortaleza de la Cuarta Transformación por honestidad, resultados y amor al pueblo, al afirmar que se equivocan quienes convocan a violencia, odio o intervención extranjera. Con énfasis en la unidad pueblo-gobierno, celebró bailables revolucionarios y popurrí del Mariachi de Defensa, mientras reivindicaba avances en democracia, justicia y prosperidad compartida. Por ello, México defiende su soberanía y memoria histórica contra regresiones al porfiriato o neoliberalismo.
Por su parte, el general Ricardo Trevilla Trejo reiteró el compromiso de las Fuerzas Armadas con la patria, al origen en la Revolución como pilar de la mexicanidad. Desde el balcón presidencial, Sheinbaum escucha declamación «Lealtad: Ayer y Hoy» y ve mil 910 elementos en representación histórica. Ante miles de asistentes, el evento concluye con el mensaje de que la paz surge de la justicia social.

