El Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) denuncia que el Ejecutivo federal desvía recursos del Anexo 16 del Presupuesto de Egresos, destinados a mitigar el cambio climático, hacia la Secretaría de la Defensa Nacional y obras como el Tren Maya, con énfasis en hidrocarburos que contradicen compromisos internacionales.
Con base en análisis de organizaciones civiles, entre ellas CEMDA y Greenpeace, estos fondos financian infraestructura ferroviaria, hidrocarburos y seguridad nacional, sin indicadores verificables de reducción de emisiones. Gustavo Alanís, director de CEMDA, destaca que tales asignaciones priorizan Pemex y quema de combustibles, en detrimento de la transición energética y la coherencia con la Contribución Nacionalmente Determinada ante la ONU.
La Sedena concentra hasta 41.79 por ciento de esos recursos en años recientes, mientras la Semarnat recibe solo 3.71 por ciento, según reportes conjuntos de sociedades civiles. Adicionalmente, cinco programas acaparan 93 por ciento del monto total sin detallar contribuciones cuantitativas a metas climáticas, lo que revela opacidad en el gasto. Esta práctica persiste por varios ejercicios fiscales, con reducciones reales en bolsas ambientales que alcanzan hasta 40 por ciento en sectores clave.
Especialistas alertan que México incumple así compromisos adquiridos en foros internacionales como la COP, al destinar millones a actividades contaminantes. En paralelo, desapareció el Fondo de Cambio Climático y se asignan partidas a fracking, pese a negaciones oficiales. Organizaciones exigen transparencia y reorientación efectiva hacia conservación, restauración y adaptación real al calentamiento global.

