La presidenta Claudia Sheinbaum confirma que el incremento al salario mínimo para 2026 se discute en mesas tripartitas con empresas y representantes de trabajadores, con un enfoque técnico que prioriza la reducción de la pobreza.
La mandataria enfatizó que el proceso avanza con responsabilidad, pues Hacienda y el Banco de México evalúan las expectativas inflacionarias ante cualquier ajuste, mientras se mide el impacto en las empresas. Sheinbaum recordó su compromiso de campaña para elevar el salario mínimo hasta cubrir 2.5 canastas básicas, meta que el gobierno mantiene hacia 2030 mediante incrementos anuales consensuados. “No es así a dedo de qué se me ocurre ahora, sino en un trabajo muy técnico y pensando siempre en las y los trabajadores mexicanos”, declaró.
Este mecanismo tripartito opera desde el sexenio anterior y ha permitido recuperaciones reales acumuladas superiores al 135 por ciento entre 2018 y 2025, sin descontrol inflacionario. Para 2025, el salario mínimo general alcanzó 278.80 pesos diarios tras un alza del 12 por ciento, lo que equivale a cerca de 1.85 canastas básicas. El próximo ajuste, que se definirá en diciembre, busca mantener esa trayectoria con participación del sector privado y sindical.
El análisis incluye proyecciones económicas completas para garantizar estabilidad, pues los incrementos superan siempre la inflación conforme al mandato constitucional. Sheinbaum insistió en que el diálogo con Hacienda y Banxico evita decisiones unilaterales, al tiempo que prioriza el bienestar laboral sin afectar la competitividad empresarial.

