El Congreso de Perú aprobó declarar a la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum como persona non grata, en respuesta a sus declaraciones sobre la fragilidad democrática en ese país. La moción, impulsada por el bloque de izquierda Perú Libre, obtuvo 65 votos a favor durante una sesión extraordinaria. Este gesto diplomático tensiona las relaciones bilaterales entre México y Perú, en medio de la gira de Sheinbaum por América Latina.
La decisión surgió tras las palabras de Sheinbaum en una entrevista concedida al medio peruano La República, donde cuestionó la estabilidad institucional bajo el gobierno de Dina Boluarte. Parlamentarios peruanos, mayoritariamente de Fuerza Popular y Alianza para el Progreso, respaldaron la iniciativa con argumentos sobre injerencia externa en asuntos soberanos. Fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú confirmaron que la declaración no implica restricciones de viaje, pero sí un repudio simbólico a las observaciones mexicanas.
Voces disidentes en el Congreso peruano, como las del Frente Amplio, rechazaron la medida por considerarla un acto de revanchismo político innecesario. Mientras tanto, la presidenta mexicana no emitió respuesta inmediata, aunque su equipo en la Cancillería mexicana calificó el episodio como un «exceso retórico» sin impacto práctico. Analistas regionales destacan que este incidente refleja las divisiones ideológicas en el Legislativo peruano, exacerbadas por protestas internas desde 2022.

