El Senado mexicano reformó la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro con el fin de obligar a autoridades y docentes a promover la lectura en plataformas digitales como TikTok, Instagram y Facebook mediante influencers y funcionarios públicos. La iniciativa, aprobada de forma unánime, también faculta a la Secretaría de Educación Pública para impulsar libros electrónicos en entornos educativos. Pendiente de revisión en la Cámara de Diputados, busca revertir la caída en hábitos lectores entre la población joven.
La modificación añade disposiciones específicas en los artículos 7, 11 y 16 de la ley, con énfasis en el uso de tecnologías de la información para crear espacios virtuales de fomento lector. Senadores de todos los partidos, incluido el priista Pablo Angulo Briceño como impulsor principal, destacaron la necesidad de adaptar la promoción cultural a los entornos digitales donde el 39.4 por ciento de la lectura ocurre en internet, según datos del Inegi de febrero pasado. Además, la senadora panista Imelda Sanmiguel Sánchez subrayó durante la discusión el rol de las redes sociales para facilitar el acceso a libros electrónicos en planes educativos. Esta medida responde a la disminución de 14.6 puntos porcentuales en la población lectora entre 2015 y 2024.
Especialistas en literatura advierten sobre riesgos en la transición a formatos digitales, particularmente en infancias tempranas, donde los procesos cognitivos difieren entre libros impresos y pantallas. Áurea Salinas Ávila, profesora de literatura, enfatizó que la lectura en dispositivos puede fragmentar la comprensión debido al escroleo constante, por lo que recomendó priorizar soportes físicos antes de introducir lo virtual. No obstante, defensores de la reforma citan experiencias exitosas en países como España y Canadá, donde bibliotecas digitales han ampliado el acceso cultural sin comprometer la calidad lectora. La aprobación unánime refleja un consenso bipartidista ante la urgencia de revitalizar hábitos culturales en México.
