La Secretaría de Educación de Tamaulipas y el SNTE desviaron 4.6 millones de pesos en becas destinadas a docentes con hijos con discapacidad y maestras jefas de familia, según revelan solicitudes de transparencia. Los recursos públicos beneficiaron a 575 personas, muchas sin cumplir requisitos, con montos que superaron los límites anuales de 2 mil pesos por beneficiario. Esta irregularidad representa el 17 por ciento del presupuesto total de 26 millones para el magisterio en 2024.
Entre los favorecidos destacan 20 integrantes de la cúpula sindical de la Sección 30 del SNTE y sus familiares, como Aracely Arellano Ochoa, quien recibió 142 mil 500 pesos pese a su rol como comisionada sindical. Otros casos incluyen a Fluvia Mireya Arellano Ochoa con 133 mil pesos y la familia Rodríguez Castillo con 129 mil 500 pesos distribuidos entre tres miembros. La falta de convocatoria pública por parte del sindicato facilitó el registro indebido de estos beneficiarios.
El dirigente sindical Arnulfo Rodríguez Treviño negó recibir beneficios personales y atribuyó la distribución a criterios internos, mientras la Unidad Ejecutiva de la SET administró los fondos sin auditorías estrictas. Las autoridades estatales no han anunciado investigaciones formales hasta el momento, aunque los lineamientos oficiales prohíben entregas excesivas. Este desvío priva de apoyo a cientos de maestros vulnerables en el estado.

