El Santuario del Jaguar Yagul, en Tlacolula de Matamoros, Oaxaca, registró el nacimiento de Yazu, la primera cría de jaguar mexicano (Panthera onca) nacida en su programa de reproducción y conservación, el 15 de octubre de 2025.
La hembra de un mes, hija de Balam —un macho rescatado en San Miguel Chimalapas, Oaxaca— y una hembra procedente de Campeche, ambos incautados por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) tras sufrir cautiverio ilegal, representa un avance clave en la preservación genética de la especie.
Este felino, catalogado en peligro de extinción, enfrenta amenazas como la deforestación, la caza furtiva y el cambio climático, con un estimado de cinco mil 300 ejemplares en México según el último censo de la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar.
El santuario, operado en el Monumento Natural Yagul, supervisa su desarrollo con entrenamientos que fomentan instintos naturales como la caza y el marcaje territorial, con miras a su posible liberación en áreas prioritarias como Hidalgo, la Sierra Gorda de Querétaro o Guanajuato antes de finales de 2025.
Autoridades ambientales, incluyendo la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), respaldan el proyecto, que ya logró reintroducir dos jaguares hembra en Calakmul, Campeche, en 2020 tras tres años de rehabilitación.
La llegada de Yazu genera entusiasmo en la comunidad científica y local, al tiempo que subraya la urgencia de proteger corredores biológicos para la supervivencia del jaguar, ícono cultural de pueblos indígenas en Oaxaca.

