Científicos del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (Sedema) identificaron la especie Photinus mariasabinae el 2 de septiembre de 2024, durante una jornada nocturna de monitoreo en el Lago Menor del Bosque de Chapultepec.
Los expertos recolectaron dos machos y una hembra, cuyos patrones de bioluminiscencia y morfología no coincidieron con las 17 especies de luciérnagas registradas previamente en la capital. Este descubrimiento, confirmado en laboratorio, eleva a 18 el número de especies locales y subraya la importancia de las áreas verdes urbanas como refugios de biodiversidad en las 866 hectáreas del bosque.
La denominación oficial surgió de una votación ciudadana abierta del 26 de septiembre al 5 de octubre de 2025, en la plataforma digital Plaza Pública de la Agencia Digital de Innovación Pública (ADIP), con supervisión del Comité Científico y Cultural para la Identidad Taxonómica de la Luciérnaga de Chapultepec.
María Sabina Magdalena García, nacida en 1894 en Huautla de Jiménez, Oaxaca, y fallecida en 1985, obtuvo la mayoría de los sufragios entre opciones que incluían a Malinalli Tenepal e Irene Elena Motts Beal. Reconocida como curandera mazateca, Sabina impulsó rituales con hongos sagrados que inspiraron estudios etnomicológicos globales tras la visita del etnobotánico Robert Gordon Wasson en 1955.
El anuncio coincidió con el Día Internacional de las Mujeres Rurales y precede al registro formal de la especie ante organismos taxonómicos internacionales, respaldado por la UNAM. Este proceso fortalece la participación comunitaria en la conservación ambiental y destaca el rol de las luciérnagas como indicadores ecológicos de ecosistemas saludables en entornos metropolitanos.

