El Gobierno de México reportó 41 personas fallecidas y 27 desaparecidas tras las intensas precipitaciones que azotaron el centro del país desde el 9 de octubre. Las muertes se distribuyen en 15 casos en Veracruz, 16 en Hidalgo, nueve en Puebla y una en Querétaro, según la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. La Coordinación Nacional de Protección Civil identificó afectaciones mayores en 117 municipios de esos cinco estados, con miles de viviendas dañadas, ríos desbordados y derrumbes que aislaron comunidades enteras. En Veracruz, el desborde del río Cazones inundó zonas como Poza Rica y provocó 16 mil viviendas afectadas, mientras que en Hidalgo se registraron 190 derrumbes y 150 comunidades sin acceso.
Las labores de rescate involucraron a tres mil 300 elementos de la Secretaría de Marina, junto con la Guardia Nacional y la Comisión Federal de Electricidad, que restituyeron el servicio a un 49 por ciento de los 65 mil usuarios afectados en Hidalgo. En Puebla, 37 municipios sufrieron 83 deslizamientos de ladera y daños en un hospital, con 16 mil viviendas impactadas, en tanto que Querétaro y San Luis Potosí reportaron 147 y mil viviendas dañadas, respectivamente, además de cortes de energía que afectaron a más de 130 mil usuarios en Veracruz. La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo una reunión virtual con gobernadores de los estados involucrados para coordinar censos de daños y distribución de despensas.
La Comisión Nacional del Agua pronosticó lluvias adicionales en las regiones afectadas durante el fin de semana, con énfasis en la Sierra Norte de Puebla y la Huasteca potosina, donde se suspendieron clases en al menos nueve municipios de Querétaro por tercer día consecutivo.

