La Conferencia del Episcopado Mexicano repudió el homicidio del padre Bertoldo Pantaleón Estrada, párroco de San Cristóbal en Mezcala, y demandó una pesquisa inmediata contra su chofer, principal sospechoso. Autoridades federales confirmaron que el crimen ocurrió en la camioneta del religioso durante un trayecto por la carretera México-Acapulco. La Iglesia católica unió su voz al clamor por paz en regiones azotadas por la violencia.
La Fiscalía General del Estado de Guerrero localizó el cadáver del sacerdote de 58 años el lunes en un paraje entre Zumpango y Mezcala, con heridas de arma de fuego que indican homicidio calificado. Pantaleón Estrada desapareció el sábado anterior en Azcala, municipio de Eduardo Neri, donde laboraba entre comunidades vulnerables. Investigadores federales, liderados por Omar García Harfuch, descartaron inicialmente vínculos con el crimen organizado y apuntaron al conductor como perpetrador solitario.
Monseñor Ramón Castro Castro, presidente de la CEM, y monseñor Héctor Mario Pérez Villarreal, su secretario general, firmaron el comunicado que solidariza con la diócesis de Chilpancingo-Chilapa, bajo monseñor José de Jesús González Hernández. El presbiterio y los fieles de la parroquia expresaron consternación por la pérdida de un pastor dedicado al Evangelio en zonas conflictivas. La Iglesia reiteró que ninguna agresión justifica el derramamiento de sangre en una nación que anhela verdad y reconciliación.
