Edna Elena Vega, secretaria de Sedatu, informó sobre los progresos del Programa Vivienda para el Bienestar, donde se acumula una reserva de suelo apto para 900 mil viviendas distribuidas en todo el país. Casi 300 mil unidades ya inician su edificación en diversos grados de avance, con énfasis en la accesibilidad para derechohabientes y no derechohabientes. La meta anual alcanza las 400 mil construcciones, impulsadas por instituciones clave como Infonavit y Conavi.
La distribución de objetivos asigna 302 mil viviendas a Infonavit, que colabora con el sector privado en la mayor proporción de la reserva, mientras Conavi destina 86 mil a personas sin derechos formales y Fovissste contribuye con 9 mil mediante reservas propias y públicas. El avance registra un 70 por ciento completado y un 30 por ciento en ejecución, según los reportes oficiales. Este esquema fortalece la oferta habitacional sin exceder los límites presupuestales establecidos.
La acumulación de predios proviene de donaciones federales, estatales y municipales, junto con incorporaciones de suelo privado que elevan la reserva total. Sedatu prioriza la ubicación estratégica y la provisión de servicios básicos para evitar la especulación inmobiliaria en el mercado. Tales medidas garantizan la factibilidad de proyectos sostenibles a lo largo del territorio nacional.
