Jubilados y pensionados de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) tomaron este lunes el edificio histórico ubicado en Armenta y López, en el centro de la capital oaxaqueña, para exigir el cumplimiento de acuerdos sindicales que permiten heredar plazas a sus hijos. Integrantes del Frente de Lucha de Jubilados por una Vida Digna, conformado desde 2015 por maestros de diversos niveles educativos como preescolar, primaria, secundaria y educación indígena, denunciaron que la comisión política del sindicato ha bloqueado esta posibilidad, afectando a más de 400 compañeros. Según los manifestantes, esta situación surgió a raíz de la reforma educativa de ese año, que eliminó la oportunidad de proponer a sus descendientes para ocupar puestos, a diferencia de otros sectores como salud o gobierno estatal donde sí se mantiene esta práctica.
En conferencia de prensa, líderes como Claudia Venegas Ramírez, Servando Castellanos y Claudio explicaron que, pese a que sus hijos están preparados para asumir las plazas, la Sección 22 ha negado repetidamente las propuestas, alegando que el sindicato actúa como un «cartel» controlado por grupos internos que no desean perder beneficios. Agregaron que acuerdos previos con el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) contemplaban no solo la herencia de bases, sino también incentivos como el diferencial reestructurable. Los jubilados criticaron además rumores de venta irregular de plazas y horas-clase, con precios que oscilan entre 10 mil y 300 mil pesos, lo que consideran una «mina de oro» para algunos dirigentes. Esta toma indefinida ha dejado personal al interior del edificio y mantiene bloqueada la puerta principal.
Los manifestantes demandan una mesa de diálogo inmediata con la comisión política de la Sección 22, así como la intervención del gobierno estatal y federal para resolver el conflicto pendiente desde hace una década. Insisten en que su exigencia es justa y que permanecerán en el sitio hasta obtener una solución concreta, sin que hasta el momento se haya reportado respuesta oficial del sindicato. Esta acción resalta las tensiones internas en el magisterio oaxaqueño, donde las demandas por derechos laborales heredados chocan con cambios normativos y presuntas irregularidades.
