Cientos de familias en el poblado Cuauhtémoc, agencia municipal de San Mateo del Mar, Oaxaca, sufrieron inundaciones severas desde el 30 de septiembre debido al desfogue controlado de la presa Benito Juárez, ubicada en Jalapa del Marqués, que alcanzó el 105 por ciento de su capacidad por lluvias de la temporada. El agua ingresó con fuerza a las calles y viviendas, afectando a aproximadamente mil pobladores, incluidos hombres, mujeres y menores de edad. Autoridades de la Coordinación Estatal de Protección Civil alertaron a cuatro municipios cercanos, entre ellos San Pedro Huilotepec y San Mateo del Mar, sobre posibles incrementos en el cauce del río Tehuantepec, pero no ejecutaron evacuaciones preventivas.
Más de 200 viviendas resultaron dañadas, con pérdidas que incluyen enseres domésticos, hornos para pan y pescado, camas y otros bienes cubiertos de lodo. Residentes reportaron que el agua llegó hasta las rodillas y arrastró pertenencias, lo que obligó a algunos a dormir en hamacas. La comunidad expresó sensación de abandono y solicitó apoyo gubernamental para reubicación, ya que enfrenta inundaciones recurrentes por su ubicación baja colindante con el océano Pacífico y fenómenos como el mar de fondo.
En mayo, funcionarios de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Urbano y Territorial informaron sobre la viabilidad de reubicar el poblado en el punto conocido como Cerro Paloma, aunque no se registraron avances concretos hasta la fecha. La Comisión Nacional del Agua inició el desfogue para evitar desbordamientos mayores, pero la medida provocó afectaciones directas en zonas vulnerables.

