Autoridades científicas confirmaron la presencia del hongo Pseudogymnoascus destructans, responsable del síndrome de la nariz blanca, en una cueva de la Sierra Mixteca, Oaxaca. Los muestreos, realizados entre 2018 y 2023 en Kava Yuu Yavi, municipio de San Pedro de los Molinos, revelaron infecciones en al menos tres especies: Myotis velifer, Pteronotus parnellii y Balantiopteryx plicata. Los análisis histopatológicos y moleculares, efectuados en laboratorios de la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco, validaron la identificación del patógeno originario de Europa, detectado en Norteamérica desde 2006.
El hongo invade la piel de los murciélagos durante su letargo invernal, genera una capa algodonosa en rostros, alas y cuerpos, e impide el vuelo, lo que provoca inanición y deshidratación. En México, modelos predictivos indican riesgo para ocho especies adicionales en sierras como la Madre Occidental y el Eje Neovolcánico, donde los quirópteros regulan plagas agrícolas y dispersan semillas. La dispersión humana, vía turistas y espeleólogos sin bioseguridad, acelera su propagación en ecosistemas vulnerables.
Expertos proponen un programa nacional de monitoreo epidemiológico en vida silvestre, junto con campañas educativas para comunidades locales sobre el impacto ecológico. Se recomienda el uso de trajes protectores, guantes y mascarillas en exploraciones cavernícolas, para evitar contaminaciones accidentales. La colaboración con entidades como Bat Conservation International y el Servicio de Vida Silvestre de Estados Unidos fortalece las estrategias de contención ante esta amenaza emergente.

