La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos ajustó al alza sus estimaciones para México, con un crecimiento del Producto Interno Bruto del 0.8 por ciento en 2025 y del 1.3 por ciento en 2026, superando las cifras de junio en cuatro y dos décimas porcentuales, respectivamente. Esta revisión refleja la resiliencia de las exportaciones ante un entorno global incierto, aunque persisten riesgos por aranceles estadounidenses. El informe interino de septiembre destaca una moderación menos abrupta en la economía mexicana frente a proyecciones previas de recesión.
La OCDE atribuye el impulso a los acuerdos bilaterales con Estados Unidos, sellados en junio, que fortalecen el cumplimiento del T-MEC y mitigan impactos arancelarios en sectores clave como el automotriz. Bajo estos pactos, México alcanza tasas de cumplimiento del 50 por ciento, lo que reduce potencialmente aranceles del 20 por ciento en vehículos. Además, la inflación se proyecta en 4.2 por ciento, por encima de estimaciones anteriores, debido a presiones de precios por barreras comerciales elevadas al 19.5 por ciento en agosto. Tales ajustes posicionan a México con el cuarto menor avance en el G20 para el periodo.
Sin embargo, la organización advierte sobre vientos en contra derivados de la incertidumbre política en Estados Unidos y una desaceleración en mercados laborales globales, con incrementos en desempleo y caídas en vacantes. Los aranceles impuestos por la administración Trump, que afectan exportaciones mexicanas dependientes de ese destino, comienzan a materializarse tras un acaparamiento inicial de importaciones. A pesar de lo anterior, la demanda interna se sostiene por bajo desempleo y alivio inflacionario en bienes básicos.
