La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) intervino este sábado para suspender actividades que amenazaban con un ecocidio en la zona de reserva ecológica de Punta Colorada, ubicada en San Pedro Mixtepec-Puerto Escondido, en la Costa de Oaxaca.
Tras recibir 80 denuncias populares, inspectores de la dependencia realizaron una visita al predio afectado, donde detectaron un cambio ilegal de uso de suelo en una superficie de 22 mil 797 metros cuadrados de selva baja caducifolia. Mariana Boy Tamborrell, titular de Profepa, informó a través de redes sociales que las obras, presuntamente destinadas a la construcción de un cuartel de la policía estatal, carecían de la autorización de impacto ambiental requerida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Esta omisión motivó la imposición de una clausura temporal y el inicio de un procedimiento administrativo, el cual se mantendrá hasta que se presente el permiso correspondiente.
Sin embargo, la movilización ciudadana ya había encendido las alarmas días antes. Desde el jueves 18, habitantes de Puerto Escondido compartieron videos y fotografías que documentaban la destrucción de esta área considerada protegida, lo que impulsó una respuesta colectiva y alrededor del mediodía del sábado, cientos de personas, incluyendo colectivos ambientalistas y ciudadanos en general, se congregaron en una marcha pacífica para defender Punta Colorada.
Esta acción de Profepa representa un freno temporal al negocio de la especulación inmobiliaria en regiones sensibles, aunque subraya la necesidad de mayor vigilancia ambiental. Tras la protesta, los participantes marcharon por la carretera federal 200 hasta la agencia municipal de Puerto Escondido, donde concluyeron la manifestación de manera ordenada. La dependencia federal reiteró que cualquier intervención en terrenos forestales debe cumplir con las normativas para evitar daños irreparables al ecosistema.
