Por Óscar García
La Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos (CEPCyGR) informó que septiembre marca el arranque oficial de la temporada de frentes fríos en el país. No obstante, en el caso de Oaxaca no se prevé un descenso significativo en las temperaturas, aunque sí un aumento considerable en las lluvias.
El meteorólogo de la dependencia, Cutberto Ruiz Jarquin, precisó que el primer frente frío de la temporada se presentará alrededor del 15 de septiembre en la región norte de México, zona donde suelen percibirse con mayor fuerza estos sistemas.
En contraste, en Oaxaca su efecto se manifestará principalmente a través de precipitaciones más intensas y prolongadas, debido a la interacción con ondas tropicales, tormentas o incluso huracanes.
“Es importante estar preparados, ya que los frentes fríos no actúan de manera aislada, sino que en ocasiones se combinan con ciclones tropicales, lo que genera lluvias torrenciales y posibles afectaciones en distintas regiones del estado”, advirtió Ruiz Jarquin.
Según el pronóstico, los meses de mayor incidencia de frentes fríos serán noviembre y diciembre, cuando el ambiente fresco es más perceptible. Para la temporada 2024-2025, se espera la llegada de alrededor de 10 sistemas, los cuales serán monitoreados permanentemente para reducir riesgos a la población.
Respecto a las precipitaciones, septiembre y octubre serán los meses más intensos. Las regiones con mayor probabilidad de verse afectadas son la Cuenca del Papaloapan, la Costa, la Mixteca y la Sierra, donde podrían registrarse acumulados importantes de agua con riesgo de deslaves, inundaciones y daños a comunidades rurales.
Protección Civil reiteró el llamado a mantenerse informados a través de canales oficiales y atender las recomendaciones de prevención, pues el comportamiento de los fenómenos meteorológicos puede variar de forma repentina.
En este sentido, la dependencia subrayó que, aunque Oaxaca no enfrentará un frío extremo en esta primera etapa de la temporada, sí será un periodo crucial de vigilancia meteorológica por la interacción de lluvias, ciclones y sistemas frontales.
