Las autoridades identificaron a Robin Westman, de 22 años, como el responsable del tiroteo en la Escuela Católica de la Anunciación en Minneapolis, donde dos niños de 8 y 10 años perdieron la vida y otras 17 personas resultaron heridas. El ataque ocurrió el pasado 27 de agosto durante una misa matutina por el inicio del ciclo escolar. Westman, quien se quitó la vida tras perpetrar el atentado, utilizó un rifle, una escopeta y una pistola, todas adquiridas legalmente, según informó el jefe de la policía local, Brian O’Hara.
Horas antes del suceso, Westman publicó un video de 11 minutos en su cuenta de YouTube, donde mostraba un arsenal de armas y advertía sobre un posible ataque a una iglesia. Además, en grabaciones previas, exhibió cargadores con mensajes contra el presidente Donald Trump y referencias a otros autores de tiroteos en Estados Unidos. El FBI, bajo la dirección de Kash Patel, investiga el caso como un acto de terrorismo doméstico y un crimen de odio contra la comunidad católica, aunque aún no se ha determinado un motivo claro para el ataque.
En respuesta a la tragedia, el presidente Donald Trump y el gobernador de Minnesota, Tim Walz, ordenaron que las banderas en edificios oficiales ondeen a media asta en señal de luto. Trump destacó en Truth Social la rápida intervención del FBI y expresó sus condolencias. Por su parte, la Policía de Minneapolis señaló que el incidente se suma a otros tres tiroteos mortales registrados en la ciudad en las últimas 12 horas, calificando el nivel de violencia armada como “profundamente inquietante”. Las autoridades continúan revisando las cuentas digitales de Westman para esclarecer las circunstancias del atentado.
