Por: Oscar García
Familiares de las víctimas asesinadas el 23 de marzo en San Sebastián Coatlán elevaron nuevamente su voz para exigir justicia y una reparación integral del daño desde un enfoque de derechos humanos. Con firmeza, declararon que no tolerarán ser revictimizados y buscan establecer un diálogo directo con las más altas autoridades del estado para garantizar que este caso no quede en la impunidad.
«Como víctimas indirectas de esta masacre, anhelamos diálogo, no revictimización. Seguiremos alzando la voz en todos los espacios posibles, las veces que sean necesarias, hasta que se cumplan nuestras demandas de justicia y reparación», afirmaron los familiares durante su pronunciamiento.
Griselda Jiménez, una de las representantes de las cinco familias afectadas, anunció que inician públicamente esta lucha con dos demandas claras: justicia y reparación del daño. Además, adelantó que informarán sobre sus próximas acciones conforme se atienda su solicitud de diálogo con los titulares del Poder Ejecutivo, el Poder Judicial y la Fiscalía General del Estado.
Los familiares expresaron el profundo dolor causado por la indiferencia y la falta de avances en las investigaciones, enfrentándose al silencio institucional. Subrayaron que la reparación integral no se limita a una compensación económica, sino que incluye el reconocimiento público de los hechos, medidas para garantizar la no repetición y atención psicosocial para sobrellevar la pérdida.
Acompañados por organizaciones defensoras de derechos humanos, hicieron un llamado al pueblo de Oaxaca y a otras familias en situaciones similares a unirse contra la impunidad. «Hoy más que nunca, es crucial levantar la voz en defensa de los derechos de nuestras comunidades y contra la injusticia que prevalece», enfatizaron.
Advirtieron que, de no concretarse el diálogo ni avanzar en la investigación y sanción de los responsables, intensificarán sus acciones en instancias nacionales e internacionales, con la convicción de que la justicia no puede seguir siendo una promesa incumplida para las familias de San Sebastián Coatlán.


