Autoridades del Instituto de Investigaciones de Cananéia (Ipec) reportaron el hallazgo de 739 pingüinos de Magallanes muertos en playas de los municipios de Cananéia, Iguape e Ilha Comprida, en São Paulo, Brasil, entre el 15 y el 21 de agosto. Los ejemplares, en avanzado estado de descomposición, forman parte de un fenómeno de encallamiento masivo que expertos consideran inusualmente alto. La especie migra cada invierno desde la Patagonia argentina hacia el norte, cruzando Uruguay hasta las aguas del sur y sureste de Brasil. Las necropsias buscan determinar las causas exactas de las muertes.
Especialistas sugieren que la mortandad podría relacionarse con factores como la falta de alimento, interacción con redes de pesca, contaminación marina o dificultades durante la migración. El biólogo Alex Ribeiro explicó que los pingüinos jóvenes, en su primer viaje, suelen desorientarse y llegar debilitados a las costas o perecer en alta mar. William Rodríguez Schepis, biólogo entrevistado en Santos, destacó que la interacción con actividades pesqueras no se descarta como causa. El Proyecto de Monitoreo de Playas de la Cuenca de Santos, ligado a Petrobras, documentó los casos en áreas de conservación ambiental.
En Florianópolis, Santa Catarina, se reportaron mil 132 pingüinos varados, de los cuales solo 79 estaban vivos al momento del rescate. La magnitud de las muertes, que ascienden a más de tres mil 342 en todo el litoral brasileño en 2025, según el Proyecto de Monitoreo, preocupa a las autoridades ambientales. Los expertos continúan analizando las posibles causas, que incluyen hipotermia, enfermedades y la intervención humana, como la ingestión de basura o contacto con petróleo. Las investigaciones buscan esclarecer este evento para prevenir futuras mortandades.

