Las intensas lluvias de los últimos días provocaron deslaves que mantienen incomunicadas a al menos diez comunidades en la región triqui baja de Oaxaca, principalmente en los municipios de Putla de Guerrero y Constancia del Rosario. El bloqueo de la carretera de terracería que conecta a Río Humo, Loma Cacique, Río Ceniza, Llano de Piedra, Santa Cruz Río Venado, Río Lagarto, Cerro Pájaro, Llano Grande, Lázaro Cárdenas y San José Yosocañú, ha dejado sin paso vehicular a las familias desde hace dos días, afectando también a pobladores de Santa Cruz Yucucani y Juquila Yucucani, en Guerrero, quienes dependen de esta vía para abastecerse.
La magnitud del deslave imposibilita a los habitantes liberar el camino por cuenta propia, ya que se requiere maquinaria especializada. De acuerdo con las autoridades comunitarias, este tramo carretero ha permanecido en abandono por al menos una década, pese a que es la única vía de comunicación para cientos de familias que dependen de él para realizar sus actividades básicas de compra y venta de alimentos. Ante ello, los pobladores solicitaron la intervención urgente de Caminos Bienestar de Oaxaca (CABIEN) para rehabilitar la zona.
En respuesta, la Secretaría de Gobierno de Oaxaca informó que personal ya se trasladó al área afectada y que los trabajos de limpieza y reapertura del camino comenzaron este jueves, con el objetivo de restablecer la circulación en la brevedad posible. No obstante, la emergencia evidencia nuevamente la vulnerabilidad de las comunidades triquis y Ñu’u Savi, entre las más marginadas del país, que carecen de vías alternas de comunicación y enfrentan condiciones de aislamiento cada temporada de lluvias.
