Cinco comunidades purépechas de Michoacán cedieron ocho mil 189 hectáreas de bosque para declararlas áreas voluntarias de conservación en la cuenca del lago de Pátzcuaro. Santa Fe de la Laguna, San Andrés Tziróndaro, Oponguio, Napízaro y San Jerónimo Purenchécuaro recibieron certificados que acreditan estas zonas como protegidas. El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla destacó que esta acción refleja el compromiso de las comunidades al renunciar a otros usos de la tierra. Las áreas se destinarán a reforestación, conservación de suelos y prevención de incendios.
Santa Fe de la Laguna aportó tres mil 263 hectáreas, San Jerónimo Purenchécuaro dos mil 781, San Andrés Tziróndaro mil 470, Napízaro 500 y Oponguio 175. Las comunidades accederán a recursos federales y estatales para fortalecer los trabajos de rescate del lago, una prioridad para la presidenta Claudia Sheinbaum. Desde 2022, el gobierno estatal implementó un programa de empleo temporal con mil habitantes para rehabilitar manantiales y canales. Estas acciones buscan revertir el deterioro ambiental causado por deforestación y sequía.
En los últimos años, el lago de Pátzcuaro perdió cinco mil hectáreas de superficie por tala, cambio de uso de suelo y crisis hídrica. En 2023, su nivel bajó casi un metro, afectando muelles y comunidades ribereñas. Este año, se recuperaron 334 hectáreas mediante limpieza de 53 manantiales y desazolve de canales. La siembra de 2 millones de árboles en la cuenca refuerza la conservación de este patrimonio natural y cultural.
