Las negociaciones para un tratado internacional contra la contaminación plástica concluyeron sin acuerdo en Ginebra, tras diez días de discusiones en la ronda final del Comité Intergubernamental de Negociación. El borrador presentado por el embajador ecuatoriano Luis Vayas no logró consenso debido a diferencias irreconciliables entre países. Un grupo liderado por Arabia Saudí, Irán, Rusia y Estados Unidos abogó por medidas voluntarias, mientras que la mayoría exigió compromisos obligatorios. Las delegaciones expresaron decepción, pero pidieron continuar el proceso diplomático.
El texto propuesto por Vayas, que buscaba regular el ciclo de vida del plástico desde su producción hasta su eliminación, mantuvo puntos en disputa que impidieron un acuerdo. Países y organizaciones como Greenpeace destacaron la necesidad de un tratado vinculante que reduzca la producción de plásticos, derivados en un 99 por ciento de combustibles fósiles. La oposición de naciones petroleras, enfocadas en proteger intereses económicos, bloqueó avances significativos. Se espera una nueva ronda de negociaciones para retomar los esfuerzos.
La contaminación plástica, con 460 millones de toneladas producidas anualmente y solo un 9 por ciento recicladas, amenaza ecosistemas y la salud humana, según WWF México. El tratado, considerado tan crucial como el Acuerdo de París, busca establecer estándares globales para frenar esta crisis. Colombia y México, entre otros, respaldaron un marco vinculante en previas conferencias, como la de Niza. La falta de consenso en Ginebra subraya la urgencia de superar intereses económicos para lograr soluciones efectivas.
