El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que México y Canadá actúan conforme a las directrices de su administración en materia de seguridad fronteriza, sin presentar pruebas. Durante un evento en la Oficina Oval, describió las fronteras compartidas como «horribles» y destacó una supuesta reducción histórica de cruces migratorios, atribuyéndola a su política de cierre fronterizo. Aseguró que en tres meses logró «cero cruces» en la frontera con México, un dato no verificado. Las declaraciones se dan en un contexto de tensiones por aranceles y políticas migratorias.
Trump señaló que su administración no requirió legislación para implementar medidas migratorias estrictas, lo que calificó como un «milagro». Acusó a su predecesor, Joe Biden, de permitir la entrada de criminales, sin sustentar las afirmaciones con evidencia. Por su parte, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, respondió que en México «manda el pueblo», subrayando la soberanía nacional frente a las declaraciones de Trump. Las tensiones persisten tras anuncios de aranceles del 25 por ciento a productos mexicanos y canadienses, aunque Trump otorgó un aplazamiento hasta abril.
Fuentes diplomáticas mexicanas sostienen que las negociaciones con EE.UU. buscan acuerdos que respeten la soberanía y beneficien a ambas naciones. México reportó un incremento del 7.3 por ciento en turismo internacional, con 23.4 millones de visitantes en el primer semestre, lo que refleja su atractivo pese a las alertas de EE.UU. Canadá, por su parte, enfrenta críticas por considerar las declaraciones de Trump «insultantes». Las discusiones sobre el T-MEC y el comercio bilateral continúan, con México enfatizando una postura de colaboración sin subordinación.
