Activistas y comunidades indígenas de la Península de Yucatán demandaron al Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) que deje de obstaculizar el juicio de amparo iniciado en 2019 contra el Tren Maya, un proyecto que, según peritajes, causará daños ambientales irreversibles. La organización Territorios Diversos para la Vida (Terra Vida), junto con SOS Cenotes y Kanan Derechos Humanos, señaló que la audiencia programada para el 10 de julio fue pospuesta debido a que Fonatur y Fonatur Tren Maya no han confirmado la recepción de pruebas periciales presentadas por las comunidades. La nueva fecha para la audiencia está fijada para el 18 de agosto a las 11:00 horas.
Las pruebas, elaboradas por expertos en conservación biológica y restauración ecológica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), forman parte de la demanda que busca reconocer violaciones a derechos humanos y daños al ecosistema causados por el megaproyecto. Según los colectivos, los aplazamientos son una estrategia deliberada para ganar tiempo ante el cambio de autoridades judiciales, en el contexto de la reforma al Poder Judicial. Además, un informe de Animal Político de mayo de 2025 destacó, con mapas interactivos, la degradación ambiental y gentrificación proyectadas en la región para los próximos años debido al Tren Maya.
Por ello, las comunidades y organizaciones instaron al Poder Judicial a actuar con diligencia, garantizar la realización de la audiencia y analizar a fondo el caso. También exigieron que Fonatur confirme la recepción de las periciales para evitar más demoras. Este proceso, que lleva más de cinco años, refleja la lucha de los pueblos indígenas y habitantes de la Península por proteger su entorno y derechos frente a los impactos del proyecto ferroviario.
