Por: Aylin Paredes
Una investigación del medio Froji MX reveló que Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, recibió 615 mil pesos del Senado de la República entre 2016 y 2018 por supuestas asesorías legislativas, sin que existan pruebas documentales que avalen su trabajo. Los contratos, obtenidos vía transparencia, abarcan un periodo de un año, ocho meses y 14 días, e incluyen pagos por actividades como investigaciones y análisis legislativos, según la información oficial.
Durante ese tiempo, López Beltrán firmó cuatro contratos: el primero, por 75 mil pesos, cubrió de octubre a diciembre de 2016; dos más, de 180 mil pesos cada uno, abarcaron 2017; y un cuarto, hasta entonces desconocido, se extendió hasta junio de 2018. Sin embargo, el Senado, a través de su Dirección General de Recursos Humanos, admitió no contar con evidencias de los entregables o actividades realizadas, lo que ha generado cuestionamientos sobre la legitimidad de estos pagos. La falta de claridad se agrava porque no se especifica para qué legislador o grupo parlamentario trabajó, en una legislatura donde figuraban líderes clave de Morena como Mario Delgado y Adán Augusto López.
Por su parte, López Beltrán ha enfrentado críticas previas por incongruencias con el discurso de austeridad de la Cuarta Transformación, especialmente tras un viaje a Japón donde se le señaló por gastos lujosos. En respuesta, defendió que sus ingresos son transparentes y que su labor como secretario de Organización de Morena, con un salario de más de 80 mil pesos mensuales provenientes de prerrogativas públicas, no contraviene los principios del movimiento. Este nuevo señalamiento intensifica el escrutinio sobre su papel en la política y el uso de recursos públicos.

