Por: Aylin Paredes
Una militante del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Monserrat Arcos Velázquez, presentó una denuncia penal ante la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (FISEL) contra la dirigencia nacional del partido, encabezada por Alejandro Moreno, por el presunto desvío de 32 millones de pesos. Según la acusación, estos recursos, destinados a la capacitación de mujeres en el Organismo Nacional de Mujeres Priistas (ONMPRI), habrían sido utilizados en contrataciones de consultorías y cursos que, de acuerdo con Arcos, nunca se llevaron a cabo. La legisladora priista señaló que estas irregularidades afectaron programas clave para el desarrollo político de las mujeres en el partido.
La denuncia, presentada tras no obtener respuesta favorable del Instituto Nacional Electoral (INE) ni del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), busca esclarecer el destino de los fondos y sancionar a los responsables. Arcos destacó que el presunto desvío no solo perjudicó a las mujeres priistas, sino que también vulneró la transparencia en el uso de recursos públicos. En este contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum, durante su conferencia matutina, subrayó la importancia de fortalecer la fiscalización de los recursos otorgados a los partidos políticos por parte del INE, abogando por una reducción en el financiamiento público para minimizar este tipo de irregularidades.
Por su parte, el INE, a través de su Unidad Técnica de Fiscalización, tiene la responsabilidad de supervisar el uso de los recursos públicos asignados a los partidos, garantizando que se cumpla con la normativa electoral. Este caso pone en evidencia la necesidad de mecanismos más estrictos para transparentar el manejo financiero de las organizaciones políticas. La investigación de la FISEL determinará si existen elementos suficientes para proceder contra la dirigencia del PRI, en un momento en que el partido enfrenta cuestionamientos sobre su gestión interna.

