El colectivo de activistas ambientales Colmillo Blanco denunció públicamente al Cabildo de Oaxaca de Juárez por intentar revocar un acuerdo municipal que protege el área natural del Cerro del Crestón, lo cual consideran como un acto que podría derivar en la privatización y urbanización de esta zona ecológica.
En conferencia de prensa, los ambientalistas señalaron que no tienen compromisos políticos y que su única intención es defender las áreas naturales de Oaxaca. Afirmaron tener conocimiento de que el gobernador del estado emitió un nuevo decreto que anula el original de 1992, el cual contemplaba una reserva de 2 mil 300 hectáreas, pero que actualmente se ha reducido a la mitad.
“El gobierno estatal está actuando con prisa para urbanizar la zona, saltándose lo más importante: establecer una delimitación clara, tangible y física del área protegida. Quieren meter servicios urbanos que no deben colocarse dentro de un área natural protegida. Eso es un ecocidio”, denunciaron.
Los activistas explicaron que la administración estatal utilizó como condición la supuesta delimitación de la reserva para invalidar un acuerdo municipal vigente que prohibía construcciones en zonas ecológicas. Sin embargo, advirtieron que no existe certeza sobre ese estudio técnico y que sólo se ha utilizado para facilitar trámites inmobiliarios.
Por ello, exigieron al Cabildo Municipal de Oaxaca de Juárez retractarse de revocar el acuerdo municipal, al menos hasta que se realice una delimitación completa, verificada y física del polígono que define la Zona de Reserva Ecológica y Área Natural Protegida del Crestón, la cual se estima en alrededor de 1,200 hectáreas.
Asimismo, hicieron un llamado urgente a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, para que envíe especialistas en impacto ambiental y se emita un dictamen real sobre las condiciones del área, así como las medidas concretas que deben aplicarse para su conservación.
“No hemos visto ningún programa ni proyecto tangible por parte del gobierno estatal, a pesar de que afirman que ya existe. Necesitamos que la delimitación se haga de manera física, visible y respaldada por estudios reales, no por documentos administrativos para favorecer intereses privados”, concluyeron.

