Por Félix Villalobos
México posee un vasto potencial en minerales críticos como litio, grafito, cobre y tierras raras, esenciales para tecnologías limpias, vehículos eléctricos y almacenamiento energético, pero no logra capitalizar esta ventaja debido a trabas regulatorias, inseguridad y falta de políticas industriales claras. Según la CEPAL, el país produce solo el 17.8 por ciento del promedio global de estos minerales, a pesar de contar con depósitos significativos. La incertidumbre legal y la creciente presencia de la delincuencia organizada en zonas mineras desalientan inversiones y obstaculizan la integración en cadenas de valor globales. La Cámara Minera de México (Camimex) destaca un aumento del 31 por ciento en el valor de metales preciosos, pero advierte que el sector enfrenta riesgos si no se consolida una estrategia sólida.
La inseguridad impacta no solo a trabajadores, sino también a la logística minera, forzando a empresas a negociar seguridad como parte de sus operaciones, según expertos del sector. La falta de un marco regulatorio claro y la escasa atracción de capital limitan el desarrollo de proyectos estratégicos, como la extracción de litio en Zacatecas y Coahuila, donde empresas como Zenith Minerals y Alien Metals han identificado potencial, pero no avanzan por viabilidad económica o restricciones. La CEPAL subraya que América Latina, incluido México, pierde oportunidades en la transición energética global al no diversificar mercados ni invertir en tecnologías innovadoras como la exploración asistida por inteligencia artificial. La revisión del T-MEC en 2026 podría agravar estos retos si no se actúa con prontitud.
A pesar del panorama, México mantiene ventajas competitivas por su posición geográfica y el nearshoring, según la Agencia Nacional de Aduanas. Iniciativas como el Registro Único de Proyectos de Inversión buscan facilitar la inversión, pero requieren un entorno más seguro y regulaciones estables. La Camimex enfatiza la necesidad de un diálogo transparente entre gobierno, industria y sociedad para construir confianza y aprovechar la demanda global de minerales. Sin medidas concretas, México corre el riesgo de quedar rezagado frente a países como Australia y China, que lideran la producción y refinación de minerales críticos, según el informe Energy Insights de 2025.

