Por: Aylin Paredes
La embajada de Estados Unidos en México señaló a cárteles mexicanos como responsables del huachicol fiscal, un esquema ilícito que genera pérdidas millonarias al erario público al evadir impuestos mediante el contrabando de combustibles. Según la dependencia, este delito, que opera en cinco etapas, involucra el robo de crudo, su traslado a Texas, refinación, reingreso a México con documentos falsos y venta como producto legítimo, afectando las finanzas públicas del país.
El proceso inicia con el robo de hidrocarburos por parte de cárteles como el Jalisco Nueva Generación, Sinaloa, Golfo y la Familia Michoacana, según un informe de la DEA. El crudo robado se transporta a Estados Unidos, donde intermediarios lo legalizan para venderlo a refinerías. Posteriormente, el combustible refinado regresa a México mal etiquetado, utilizando empresas fachada para evadir impuestos como el IEPS, lo que permite su comercialización en establecimientos legítimos sin que los consumidores lo adviertan.
De acuerdo con PETROIntelligence, entre 2018 y 2024, México perdió más de 800 mil millones de pesos por este esquema, equivalente al 30% de los combustibles vendidos en el país. Esta evasión fiscal limita los recursos para infraestructura, servicios públicos y programas sociales. Ramsés Pech, experto en energía, explicó que el término «huachicol fiscal» surgió en 2021 tras detectar importaciones de diésel disfrazadas de lubricantes, lo que reduce significativamente los impuestos pagados en aduanas.
Ante este panorama, México y Estados Unidos colaboran en operativos en puertos y aduanas, sanciones a empresas y bancos vinculados, y nuevos mecanismos de trazabilidad para frenar este delito. Sin embargo, las autoridades estadounidenses no han revelado información sobre los cómplices en su territorio, lo que plantea retos para desmantelar por completo esta red criminal que combina evasión fiscal, corrupción y violencia.
