La fotógrafa mexicana Sandra Blow llevará 19 de sus obras al Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York como parte de la exposición Líneas de Pertenencia, que reúne a artistas de ciudades vibrantes. Sus imágenes, que capturan la estética queer, la vida nocturna y expresiones sexuales no normativas, estarán en exhibición a partir de septiembre. Blow, conocida por retratar a personas fuera de los cánones tradicionales de belleza, busca visibilizar la diversidad de cuerpos y experiencias. La muestra incluye también a las mexicanas Tania Franco Klein, Francisca Rivero-Lake y Carla Verea.
El trabajo de Blow refleja su trayectoria de 15 años, iniciada en la fotografía de comida y espacios para revistas mexicanas, antes de explorar la vida nocturna y las subculturas. Su estilo, descrito por ella como “salsa de la que pica”, rompe con los estándares de modelos normativos, como los de “ojos azules y piel clara”, y documenta la identidad de comunidades marginadas. La artista expresó un sentimiento agridulce: celebra su llegada al MoMA, pero lamenta la falta de reconocimiento en México. En agosto, presentará Sandra Blow XV, un fotolibro que recopila su obra.
A pesar de su éxito internacional, Blow enfrenta el reto de ganar valoración en su país natal, donde espera que esta exposición abra puertas. Su obra, influenciada por su vida en la Ciudad de México y sus vínculos con comunidades diversas, resalta la creatividad en contextos urbanos. La exposición en el MoMA, un referente cultural global, posiciona a Blow como una voz clave en la fotografía contemporánea. Su trabajo invita a reflexionar sobre la pertenencia y la identidad en un mundo diverso.

