Por: Aylin Paredes
A diez años de la muerte de Marisol Martíriz Guzmán, migrante salvadoreña de 30 años, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) emitirá una disculpa pública a su familia por la negligencia médica que causó su fallecimiento en el Hospital Rural de Bochil, Chiapas, el 20 de julio de 2015. El acto, programado para el 21 de julio en dicho municipio, reconoce las fallas en la atención médica durante una emergencia obstétrica, un paso significativo hacia la justicia tras una década de lucha de la familia y organizaciones de derechos humanos, informó Fundar, Centro de Análisis e Investigación.
Marisol, madre de tres hijos y con 39.2 semanas de gestación, acudió al hospital con síntomas graves. Tras detectar la muerte del feto, se le practicó una cesárea, pero el retraso de seis horas en su traslado a Tuxtla Gutiérrez, debido a la falta de un médico de cuidados intensivos y hemoderivados, resultó fatal. Fundar destacó irregularidades como la atención por médicos residentes sin supervisión adecuada, la falta de equipos para pruebas diagnósticas y la pérdida del útero extraído, que impidió análisis histopatológicos. Estas omisiones, sumadas a la ineficacia del Convenio para la Atención de Emergencias Obstétricas, agravaron el caso.
La disculpa pública incluirá el compromiso del IMSS de revisar sus protocolos, especialmente para poblaciones vulnerables como las personas migrantes. El caso, documentado tras un juicio de amparo para acceder al expediente clínico, derivó en una propuesta de conciliación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos en 2018, aún en cumplimiento. Este acto busca reparar el daño y garantizar la no repetición, aunque el dolor de la familia persiste.
