La presidenta Claudia Sheinbaum desestimó las advertencias de Fitch Ratings sobre posibles riesgos de lavado de dinero en bancos mexicanos, al afirmar que no existe peligro de contagio financiero. Enfatizó que la Secretaría de Hacienda actuó con responsabilidad desde los primeros días de la intervención para mitigar cualquier impacto. Además, destacó la coordinación con el Banco de México, cuya autonomía respalda las medidas implementadas.
Sheinbaum resaltó el manejo cuidadoso de los fideicomisos, un proceso que calificó como largo pero bien ejecutado. Señaló que la Secretaría de Hacienda logró una posposición de sanciones que amenazaban a los bancos, lo que permitió avanzar en la intervención financiera. La presidenta subrayó la solidez del sistema financiero mexicano y la colaboración entre las instituciones para evitar riesgos.
La mandataria también corrigió un error previo, al aclarar que habló de 200 mil barriles y no de 200 millones, como se malinterpretó. Rechazó las críticas de la oposición y reiteró que las acciones de Hacienda reflejan un compromiso con la estabilidad económica. La intervención busca garantizar la confianza en el sistema bancario sin generar alarmas innecesarias.
