Sudán del Sur confirmó que ocho hombres deportados desde Estados Unidos, entre ellos un mexicano, se encuentran bajo su custodia tras arribar el 5 de julio al Aeropuerto Internacional de Juba. Apuk Ayuel, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, informó que los deportados, retenidos desde mayo en una base militar estadounidense en Yibuti, llegaron tras procedimientos estándar de deportación autorizados por la Corte Suprema de Estados Unidos. Las autoridades sursudanesas aseguraron que los hombres están bajo supervisión para garantizar su seguridad y bienestar.
El grupo incluye a Jesús Muñoz Gutiérrez, mexicano condenado a cadena perpetua por asesinato en segundo grado en Florida, junto a dos cubanos, un sursudanés y ciudadanos de Laos, Birmania y Vietnam. La Secretaría de Relaciones Exteriores de México señaló que no recibió notificación oficial sobre la deportación y recopila información para intervenir diplomáticamente. La decisión de Sudán del Sur de aceptar a los deportados responde a un gesto de cooperación internacional con Estados Unidos, pese a críticas de organizaciones civiles que cuestionan la transparencia y el trato humanitario.
La deportación, impulsada por la administración de Donald Trump, generó controversia tras violar inicialmente una orden judicial del juez Brian Murphy, quien prohibió traslados a terceros países sin notificación previa. La Corte Suprema levantó el bloqueo en junio, permitiendo el traslado. Activistas, como Edmund Yakani, criticaron la medida, argumentando que Sudán del Sur, el país más pobre del mundo, no debe ser “vertedero de criminales”. Los deportados permanecen en evaluación en Juba, sin claridad sobre su destino final.

