Sheyla Thalía Marlenne Ramírez Espriella, pianista originaria de Tlaxiaco, Oaxaca, rompió todos los pronósticos y se convirtió en la primera mujer mexicana en egresar de la Escuela Superior de Música de Alto Rendimiento (ESMAR) de Valencia, España, una de las instituciones más rigurosas de Europa. Su logro no solo es académico, es también simbólico: una joven mixteca abriéndose paso en un ámbito dominado por hombres y estigmas.
En su paso por la escuela, Sheyla se especializó en un repertorio poco visibilizado: el de compositoras mujeres. “Obras silenciadas, potentes y reveladoras”, como ella las define. Durante más de tres años, no solo perfeccionó su técnica, también investigó y rescató piezas de artistas olvidadas por la historia, como Louise Farrenc, Fanny Hensel y Sofia Gubaidulina.
“Soy la primera mexicana y mujer en lograrlo. Eso rompe muchas barreras. Mi primer maestro me dijo que jamás sería buena en la música, que lo dejara… pero aquí estoy”, contó Sheyla en entrevista. La joven reconoce que sin el apoyo de su familia, su comunidad y su mentor Pablo Gómez Ábalos, ese sueño no habría sido posible.
Sheyla ha pisado escenarios de renombre como la Catedral de Valencia, el Teatro de Barcelona y el Museo del Prado, llevando consigo el orgullo de sus raíces oaxaqueñas. Desde Europa, ha demostrado que el talento florece incluso cuando el entorno no es favorable.
Su historia es un triunfo colectivo: de la perseverancia, de las mujeres en el arte y de Oaxaca en el mundo. Hoy, Sheyla no solo toca piano: toca puertas para quienes vienen detrás.

