Por Félix Villalobos
Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) recuperaron restos óseos de al menos 500 años de antigüedad en una cueva del Área Natural Protegida de Ocampo, Coahuila, tras una denuncia ciudadana sobre un presunto saqueo. El hallazgo, considerado el tercero más importante del estado tras la Cueva de la Candelaria y el Hombre de Bilbao, incluye 12 cráneos completos, cinco de infantes, y cientos de huesos de individuos de ambos sexos, además de 15 fragmentos textiles que sugieren bultos mortuorios.
El arqueólogo Yuri de la Rosa Gutiérrez, con apoyo de la Asociación Coahuilense de Espeleología, localizó la cámara mortuoria a través de un tiro vertical de 50 centímetros de diámetro, descendiendo más de ocho metros. El sitio, similar a la Cueva de la Candelaria pero más cercano a la frontera con Estados Unidos, mostró evidencias de alteraciones por saqueadores, lo que llevó al INAH a rescatar los materiales para evitar mayor expolio. Los vestigios, trasladados al Museo Regional de La Laguna en Torreón, serán analizados para profundizar en el conocimiento de las culturas nómadas del desierto.
La cueva, ahora registrada en el catálogo nacional de sitios arqueológicos del INAH, resguarda un lugar sagrado profanado por intrusos. Francisco Aguilar Moreno, director del Centro INAH Coahuila, destacó la colaboración con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) para proteger el sitio. El instituto mantiene vigilancia en redes sociales para prevenir la venta ilegal de restos arqueológicos, mientras los materiales recuperados aportarán datos clave sobre los antiguos pobladores de la región.

