Por Félix Villalobos
Tres empresas vinculadas al diputado de Morena Arturo Ávila Anaya y su familia intentaron obtener un contrato en Liconsa, filial de Segalmex, mediante una simulación de competencia, según una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI). Mientras Ávila trabajaba en la Secretaría de Gobernación, las compañías, entre ellas IBN Industrias Militares, presentaron propuestas para un contrato de seguridad, aunque ninguna lo obtuvo. Segalmex, señalado como el epicentro del mayor escándalo de corrupción del sexenio pasado, con desvíos de más de 15 mil millones de pesos, fue el contexto de estas irregularidades.
IBN Industrias de Inteligencia Artificial, antes IBN Industrias Militares, fundada por Ávila Anaya, recibió autorización el 14 de noviembre de 2024 de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana para prestar servicios de seguridad privada, a pesar de que el diputado afirmó haber dejado la empresa en enero de 2024. Además, IBN obtuvo contratos con Petróleos Mexicanos (Pemex) por 4.7 y 13.7 millones de pesos en 2021 y 2022, firmados por la hermana del diputado, Karla Ávila Anaya, sin licitación pública, bajo el argumento de falta de alternativas en el mercado.
Aunque las empresas de Ávila no lograron el contrato con Liconsa, su participación en procesos similares en otras dependencias, como el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, donde Ávila firmó contratos como administrador de IBN, evidencia un patrón de beneficios en el sector público.

