Por Félix Villalobos
El huracán Erick arrasó con 750 hectáreas de cultivos de papaya en Oaxaca, lo que generó pérdidas estimadas en 210 millones de pesos, según informó Víctor López Leyva, secretario de Fomento Agroalimentario y Desarrollo Rural (Sefader).
Los fuertes vientos y las intensas lluvias afectaron gravemente la producción de papaya maradol en más de una decena de municipios costeros, como Santiago Jamiltepec, Villa de Tututepec y Santa María Huazolotitlán. Este desastre impactó prácticamente la totalidad de la siembra de esta fruta tropical, que posiciona a Oaxaca como líder nacional en su producción.
A pesar de no reportarse pérdidas humanas, los agricultores enfrentan serias complicaciones para recuperarse, ya que en menos de un año dos huracanes han golpeado sus sembradíos. La Sefader planea realizar un censo para cuantificar con exactitud los daños y gestionar apoyos para los afectados.
En respuesta, productores de Villa de Tututepec formaron el Consejo de Papayeros para exigir apoyo urgente del gobierno estatal. Las afectaciones no se limitaron a la papaya, pues cultivos de limón, plátano, coco y mango, así como infraestructura agrícola, también sufrieron daños.
Oaxaca, que produce 300 mil toneladas de papaya al año y lidera el mercado nacional, enfrenta un panorama económico crítico, con riesgos de aumento en los precios de la fruta en mercados como la Ciudad de México y California.
