Por: Aylin Paredes
En la conferencia matutina de este jueves, un reportero intentó abordar el tema de la seguridad en Tamaulipas, pero fue interrumpido por representantes de la Presidencia, quienes insistieron en desviar la conversación hacia otros asuntos.
“No, no, ese es otro tema. Para temas de seguridad, les contesta el gobernador en Tamaulipas”, se señaló desde la tribuna, cortando de inmediato el cuestionamiento.
La respuesta buscaba redirigir la discusión hacia los “polos de bienestar” y el desarrollo económico, evitando profundizar en la situación de inseguridad en el estado.
A pesar de la interrupción, el reportero insistió, destacando un cambio en la percepción sobre Tamaulipas.
Según su intervención, el estado ha pasado de ser considerado un lugar de alta inseguridad a proyectar una imagen de mayor certidumbre para la inversión. Sin embargo, la Presidencia mantuvo su postura, reiterando que el tema debía ser tratado por las autoridades locales y no en el ámbito de la conferencia federal. Esta actitud generó críticas entre los asistentes, quienes percibieron una negativa a abordar un asunto de interés público.
La evasión de la pregunta refleja la sensibilidad del tema de la seguridad en Tamaulipas, un estado que históricamente ha enfrentado desafíos en este rubro. Aunque se mencionó un cambio positivo en la percepción del estado, la falta de apertura para discutir el tema a nivel nacional dejó dudas sobre la disposición del gobierno federal para tratar asuntos de inseguridad de manera transparente. La conferencia continuó con temas económicos, pero el episodio dejó en evidencia la tensión que persiste en torno a la seguridad pública.
